martes, 19 de abril de 2011

Cada cual a su estrella




Después de agujerarte
me largo con mi pena.
No te volveré a tocar-
mis manos han sido enterradas.
No te volveré a mirar-
mis ojos son piedras, son nada.

            
           
 Recordando melodías grises
en un plano diseñado

especialmente para el conflicto

donde todo se divide en dos fuerzas iguales
que chocan entre sí hasta el final de los tiempos
te tuve afiebrada
-lucha de entrepiernas-


Me esparcía a mis anchas sobre ti, Miraba tus fotos con la mano entre los testes
y recordaba uno a uno tus lunares
tu espalda como un rodadero de piedra
y tu jugosa estrella que brillaba
sólo para el abismo gemelo de mis fosas nasales
 

Me esparcía sobre ti
cegado de tan hambriento
indiferente a cualquier gemido urbano
sólo los tuyos
llenaban mis laberintos y lagunas
sólo tú,
mi bella y fértil flama.


Vespertina delicia se hizo regalo
¿Recuerdas cuál fue?
fueron nubes haciendo sombra en el pantano,
 una roca cayendo respetable
Y la Estupidez alardeando su hermosura.
Aquella mujer, desprendía Sol
Fosforeciendo dos delfines me hipnotizan con su danza.
No, eran tus piernas y el remolino de la carne.
Y hoy alejada de mi alado conocer nada sabes.
Yo te llamo
y te llamo

“Sordo y Muerto Eco”.




Del poemario "Astro Degenerado en Lumbre"




No hay comentarios:

Publicar un comentario

BEND OVER ME