domingo, 25 de diciembre de 2011

Pedir perdón es una ofensa más

Me llegas al pincho, mujer de lava y lechón
He sido un perro pero así de perro me quisiste
Amaestrar
y dar trozos de pan a la noche
(¿En las noches de violencia fría
mis ladridos te alentaron a llegar a casa?)

Ahora sólo quiero romper
las fotos que prueban que estuvimos juntos
Enamorados hasta el hueso
idiotizados medularmente

Endulzados desde el vientre
Paseando por horas en las
Muy pocas horas de acción
Productiva después de las
Millones de
Acción reproductiva
Frustrada deliberadamente
con métodos teológicamente falibles.
Ahora me llegas tan al pincho que escribo esto viéndote la cara
Sin remordimientos
Con tantas ganas de amputarte de mi cuerpo
Parásito de bocas y ojos desorganizados
Dejarás de succionarme el alma
Dejarás de aferrarte a mí como la hiedra
Con éstas tijeras oxidadas arrancaré uno a uno tus dientes
Y te arrojaré en la hierba
Para que las aves se alimenten de ti
Veo tu futuro
Y tu futuro es un costal de arena
Mi amiga, vas a ser adorada por elefantes
Mi amante, vas a ser tocada por leones
Mi ex, vas a ser olvidada y borrada de este planeta
Como con todos
La muerte será dolor y pánico
Pero para qué irnos tan adelante
Si aquí ahora
Te despedazas en
Coloridos pixeles que abandonan su centro
En mi visión
Ya no eres una isla
Ni puedo ver el resplandor del coral a la distancia
Te has vuelto una coordenada
En el informe y plano océano
Mujer,
perdón por tanta miseria y filo
Perdón por no saciarme con manzanas de tus ramas
Perdón por no mirar el mismo futuro por tu tragaluz
Perdón por no mover la pelvis al mismo ritmo que el tuyo
Perdón por sangrar más de la cuenta y embarrar las sabanas
Perdón por ser un monstruo ciego y topo
Perdón
pero no puedo más






Algún día las obsoletas casas coloniales
abrirán camino
a los modernos trenes subterráneos.

martes, 20 de diciembre de 2011

Fruto deseado


Mi deseo tiene carne y yo desdentado.
Salivo viendo la piel dulce de tu nombre.
Y mis manos se desarman cuando intento tocarte
porque te niegas absorbiendo en tus remolinados ojos
una película de terror  y no hay reacción grata
todo es lo mismo desde la óptica transversal
de mi paranoia e inseguridad.

lunes, 8 de agosto de 2011

Crónica de un Delirio Crónico

Pude sentir el rumor del grupo desintegrándose
en aisladas células por toda la pequeña plaza del pueblo
Paucartambo,
como un baúl de esculturas coloniales,
a 2.906 metros
sobre la pequeña célula que llamamos
Mar.
Mi hogar congelado a la distancia, mi cama naufragaba inerte
y mi cuerpo de mecánica ilusoria cojeaba
con la pata de botella

sobre las calles empedradas     
ciego de metanol.

Vine con veinte céntimos y no me alcanza
para un cigarro, para un choclo,
para un pedazo de tierra con techo.
Sin alternativa le robé cigarros en cajetilla a una vieja dormida
y vagué alocado ofreciendo fallos a extraños y extrañas
hasta que mi nombre fue pronunciado entre el furor de miles
ebrios de música y fuego.
Mis amigos me tomaron entre sus brazos.
“ ¡Viniste! ¡Viniste! ¡Has venido!”
y de pronto mis ojos sanaron, mi cabeza

estable de nuevo y sonreí bailando al compás de
La Banda De Músicos Menos Pretenciosos del Mundo Entero.
De Los Auténticos Manipuladores del Clima

y qué mierda es el frío sino unas cuantas terminaciones nerviosas sin mucho que hacer.

La masa y yo moviéndonos pares, la masa me arroja una chica que coge mis manos
y giramos gritando por vez milésima ¡HE VISITADO PAWQARTAMPU!

Luego un hermano mío cae boca arriba Trompeta tarola saxo punzaron me la espalda

Mi hermano empachado de nubes         –  He girado a ver la palmera colosal:

Movimientos antiperistálticos agitan su cuerpo bajo la palmera

él se está ahogando
con su propio vómito que comienza a salir por sus fosas nasales

y se agita
hasta que es puesto en posición adecuada por fuerzas privativas de este poema
(de quebrada prosa-de carácter veleidoso- de ritmo pesado y castrada voz ofuscada)
y deja la estampa de su felicidad sobre la botella de ron con cola ,

sobre sus zapatillas
y por consiguiente, sobre todo el marchito escenario donde se realiza anualmente
esta fiesta que no es otra superflua excusa

para comprar, consumir y vomitar.


Baúl de esculturas coloniales:
chacras y ganado
y gente de campo sustentando en la espalda a un puñado de familias de poder
que alimentan al extraño que soy yo, a los foráneos que soy yo.
Sopa, segundo, cerveza, todo gratis, sentado rodeado de gente maciza,
de ancianos bigotudos con nietas sensuales sobre el regazo
y nietos altaneros mirándonos a los anónimos con desdén y lejanía.


Al amanecer
he despertado en el templo donde se celebra
la eucaristía
en quechua
y se vela, también en quechua,
con fervor quechua
a una pequeña estatuilla antropomorfa de rasgos castellanos
apodada por todos como Mamacha, Madre Virgen del Carmen.
Y mi estómago que piensa mejor que yo, me coge de las piernas arrastrándome
hasta el mercado, al arroz con huevo y encebollado
hasta que la voz  pronuncia mi nombre;
el hombre es alto y dice conocerme. Me lleva consigo ante su grupo.
Bailarines con la Idea del Clan Privado Primitivo incrustada en sus mentes de
prestigiosos amos, de dueños de tierras y alimentos que no permiten a extraños
en sus entrañas, si no sentados a su mesa pero no en su mesa.
 
Me echan y otra vez, sin culpa, con alevosía
robo una botella de trago esta vez mirándoles a la cara
y susurrando para mí: 


“Hago todo lo que quiero,
obtengo todo lo que merezco”.
Y merezco la insania. 

Un foco reventándome en la cara y desfigurándome para siempre.


Consiguiendo de aire y tierra el combustible                mi telaraña vibra
y la mosca blanca respira trémula, acepta el vaso de licor envenenado
y se lo bebe. Asiéndola a mi gusto, tomo su mano y la llevo a la oscuridad.
Todos alrededor miran la nada e imaginan formas agradables y creen estar felices
pero la ilusión es traicionera y antes de sonreír ya están despertando en el futuro
pero yo no me ilusiono, yo alucino tener otra historia y llamarme Abel o Gilgamesh,
usar sombrero, poseer ganado trabajo humano y ella, simpática mosca de nalgas suaves
y caderas marcadas por la juventud de sus 18 años, era, en mi demencia, una buscona
a la que tendía que desgraciar, y le dije, avalado por la impunidad irracional:


  “Te haré un hijo antes de esfumarme.
Te mancharé con carca y saliva
 mientras disuelvo tu cuerpo en ácidos gástricos
segregados por mi hocico
para luego engullirte   
l e n t a m e n t e…”

Amanece. 

En mi cabeza el peso de litros y litros de licor amargo
hacen que me sorprenda del Sol indetenible.
En mi brazos la flor manzana recostada y tibia. 
Le beso la frente y pienso en la noche
cuando no pensé.  
Se despierta, vemos el pueblo a lo lejos.
Estamos en el cerro granate, estamos cansados de extraviarnos entre nosotros.
La dejo en el Templo y vemos a los miles sobrios devotos y Sol
llevar en andas, nobles y serios como los asnos, a la Matrona de yeso.



No es necesario estar loco para seguir oyendo

 a los demonios susurrar a nuestras espaldas

ideas de plata que nos enceguecen

 con su brillo de fatídica ficción.



miércoles, 20 de julio de 2011

P.O


Chúpame la poesía
con esa boca pestañosa
que brilla mojada en su propia zarza.
Chúpame la poesía
mirándome a los ojos
sonríe para mí, actúa, necesito creer que lo disfrutas.
Tengo los versos hinchados y solitarios,
bésalos.
¡Pequeña mía!
lámela. 
Si este olor tendría carne,
la engulliría por completo
.
Fluyen ríos de metáfora en mi cañería
no pares, no muerdas
en el varón la poesía es lo más delicado
continua con el ritmo
¿oyes el eco de los tambores?
Continúa
te ves tan linda con mi poesía en tu boca
podría filmarte y distribuir la cinta
por todo el mar
por el obeso charco del oeste
y todos me envidiarían por ti y por mi poesía:
furioso brazo de manera.
Amárrate el cabello, no tapes el espectáculo.
Sigue, sigue sedienta
después lameré tu música
pero ahora estoy yo en el trono
somos animales
domestícame,
dame mi premio,
puedo hacer el muertito

dar la pata, cuidar la casa
necesito un incentivo
y es el gusanito que emerge de tus labios
dámelo, tiemblo por besarlo,
comer tu lengua fina.
Chúpame la poesía
y luego, dame un beso.

domingo, 17 de julio de 2011

Dame una mentira para vivir (2004)


¡DAME UNA MENTIRA PARA VIVIR!

... la necesito...
¡DIME!   

Que los hombres vuelan
sobre penas ajenas
que no enferman
porque la vida es eterna

...necesito que me lo digas

¡HAZME CREER!
que dios existe
que ya creciste
que amor alguna vez sentiste
...es necesario que crea...

¡CONVENCEME!
de que soñar vale la pena
disfraza de verdadera
esta mentira que no será duradera
...Urgente es convencerme...

Imposible es creer que una mentira pueda crear vida o retenerla (al menos)
Mientras más dura sea la verdad (que crees verdadera) 
Más duradera será la falsedad que me he propuesto preservar

...Aunque eso me haga más daño...
pero....

¡DAME UNA MENTIRA PARA VIVIR!

...la necesito....


jueves, 14 de julio de 2011

Ador/Omio


Océanos de murciélagos vienen por la lluvia que tienes dentro.
No te cubras bajo tu piel de humano.
Yo te delataré.

Del sufrimiento salieron las mejores cosas.
Gritarás.

Vienen por tu pecho con helio,
por los mil ojos en tus dos lágrimas.
No escapes con tus pies de humano
puedes resbalar con el tiempo desparramado.
Se oyen ya sus acordes.
Te ubicarán duermas o no.
Hueles a poesía.
Es la lluvia que tienes fuera.
Materia azul de tu piel en blanco.
No intentes gritar con tu voz de humano.
Con tu género adictivo.
Adjetivo hembra, están muy cerca.
Te escriben y te dicen
que yo soy muchos océanos de murciélagos.

 
 
 
 
 
   No 
les creas.